El oro retrocede mientras el temor a un bloqueo en Irán impulsa el dólar y el petróleo
El oro registró una tendencia bajista el miércoles, ya que los inversores sopesaban las implicaciones de un posible conflicto prolongado en Oriente Medio frente a las próximas señales de la Reserva Federal sobre los tipos de interés.
Panorama del mercado
A las 13:03 GMT, el oro al contado cayó un 1,0 %, cotizando en torno a 4.550,17 $ por onza. Asimismo, los futuros del oro registraron una caída del 1,0 %, situándose en 4.562,21 $. El sentimiento bajista se extendió a todo el sector de metales preciosos:
Plata al contado: bajó un 0,2 % hasta 73,0465 $/onza.
Platino al contado: descendió un 0,7 % hasta 1.929,63 $/onza.
Cambios estratégicos: el bloqueo naval de Irán
Según informes del Wall Street Journal, el presidente de EE. UU., Donald Trump, ha ordenado a sus funcionarios que se preparen para un bloqueo naval prolongado contra Irán. Esta estrategia pretende paralizar las exportaciones de petróleo iraníes para obtener un acuerdo diplomático más favorable.
Esta escalada se produce tras el rechazo de una propuesta previa de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, que excluía notablemente cualquier debate sobre actividades nucleares. Los analistas advierten de que un bloqueo prolongado podría provocar represalias de Teherán, lo que podría mantener cerrado el estrecho y causar nuevas perturbaciones en el suministro energético mundial.
Precios de la energía y presión sobre los bancos centrales
El repunte del precio del petróleo se ha convertido en el principal obstáculo para el oro. Con el crudo Brent situado por encima de 110 $ el barril, frente a los 70 $ previos al conflicto, crecen los temores a una inflación persistente. Esta presión inflacionista suele llevar a los bancos centrales a adoptar políticas "halcónicas".
La dinámica actual del mercado sugiere que:
Los inversores están prefiriendo el dólar estadounidense como principal activo refugio frente al oro.
Las expectativas de tipos "más altos durante más tiempo" elevan el coste de oportunidad de mantener activos sin rentabilidad, como los lingotes.
Un dólar más fuerte encarece el oro para los compradores internacionales, lo que frena aún más la demanda.
Atención a la Reserva Federal
El mundo financiero se prepara para el cierre de la reunión de dos días de la Reserva Federal. Aunque se espera que los tipos se mantengan sin cambios, el foco está en la orientación futura. Crecen las preocupaciones de que la Fed elimine cualquier referencia a recortes de tipos en 2026, optando en cambio por una postura más restrictiva para combatir la inflación impulsada por la energía.
Las decisiones del Banco Central Europeo y del Banco de Inglaterra más adelante esta semana también serán determinantes para la próxima dirección de los mercados globales de divisas y materias primas.